Influencia de la carga de trabajo en el ángulo del monitor

Hoy os voy a relatar hechos verídicos y contrastados. Se trata de una nueva teoría científica que creo que va a revolucionar el mundo de la tecnología. Seguramente pueda vender esta teoría y jubilarme. A ver qué opináis.

Vengo observando una correlación bastante acusada entre el ángulo de los monitores de los programadores, y su carga de trabajo, que voy a ir desarrollando a continuación:

Caso 1: alta carga de trabajo.

La experiencia muestra que cuando el empleado tiene una fuerte carga de trabajo, el monitor se encuentra situado justo enfrente del mismo, de forma que éste forma una línea paralela con el eje de los hombros, y habitualmente, también con la mesa, como muestra la figura siguiente.

Además, resulta interesante destacar que esta posición es independiente de la posición en la que se encuentre sentado el responsable/supervisor del empleado.

Caso 2: baja carga de trabajo durante un corto lapso de tiempo.

La gran mayoría de casos observados permiten notar un aumento en el ángulo del monitor, que ya no se encuentra paralelo al eje de los hombros, como se muestra en la figura. Lo que resulta ya sorprendente, es que el ángulo del monitor puede ser a un lado u otro, y esta vez, sí que hay una dependencia a la posición del jefe, de forma que el jefe parece tener la manía de situarse justo donde su posición impide ver correctamente la pantalla del empleado.

Caso 3: nula carga de trabajo durante largo tiempo

De nuevo, los datos empíricos muestran que en la mayoría de casos, el monitor del empleado que lleva mucho tiempo sin recibir trabajo, acaba como muestra la figura siguiente: prácticamente perpendicular al eje de sus hombros. Para evitar el bizqueo o el colapso del empleado, éste tiende a colocarse “ladeado”, corrigiendo de esta forma la postura del monitor.

Otro punto a considerar es que como ocurría con el caso 2, el jefe del proyecto tiende a situarse en el lado del empleado desde el que no se puede ver su pantalla, hecho que hemos atribuido a la mera casualidad.

Influencia de la hora.

Otro hecho sorprendente, es que especialmente en los casos 2 y 3, al principio de la jornada, y cuanto más nos acercamos a la hora de salida, el ángulo del monitor se hace todavía mayor si cabe. Sin embargo, en las horas centrales del día el monitor tiende a volver a su posición normal. De nuevo, hemos de suponer que esto es mera casualidad.

Influencia del número de monitores.

Si en lugar de un monitor, analizamos las situaciones anteriores con empleados que tengan dos monitores, ocurre algo muy curioso. El primer monitor, al que llamaremos “1”, permanece siempre frente al empleado (esto es, paralelo a lo que hemos llamado su “eje de hombros”). Sin embargo, el segundo monitor, sí parece verse afectado por los casos anteriores, de forma que sufre ángulos escandalosamente extraños en función de la carga de trabajo.
De nuevo, el número de monitores y la hora del día parecen tener una correlación, de forma que el monitor “1” parece usarse en las franjas centrales del día, y es el segundo monitor (el que hemos llamado “2”), el que recibe mayor carga de trabajo en las horas tempranas, y en las horas cercanas al final de la jornada.

Influencia de la distancia al jefe.

Otro punto interesante digno de estudio, es que el ángulo aumenta cuanto menor sea la distancia con el jefe. Es decir, el jefe muy alejado, hace que el ángulo del monitor sea pequeño. Pero si el jefe se acerca, el ángulo se hace mayor.

¿Y tú? ¿Has observado también en tu trabajo este extraño fenómeno?

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