El vendedor de motos

El vendemotos, es otro de los integrantes de la fauna que podemos encontrar en cualquier empresa de software. El vendemotos no tiene porqué ser siempre el comercial de turno. Hay también vendemotos en otras categorías laborales, aunque suelen estar relacionados íntimamente con otro miembro de la fauna laboral: “el trepa”. De éste hablaremos otro día.

El vendemotos te venderá (si es comercial) o tratará de que se use (si es técnico) la última moda tecnológica, supuestamente consiguiendo con ello la mejor eficiencia, mayor productividad, accesible desde el móvil, con soporte para la nube, etc, etc.

El comercial vende-motos

Si es un comercial, se lo ofrecerá al cliente, para mayor horror y desengaño del vilipendiado equipo de desarrollo, que se verá obligado a tratar de implantar tecnológicas poco probadas, de escaso impacto en valor real para el cliente, pero por supuesto, con un coste y un sobre-esfuerzo que pondrá al límite tanto al equipo de desarrollo como a la economía de la empresa. Claro, esto al cliente le dará igual, porque el precio cerrado conseguirá que esto no se le transmita al cliente, que sólo verá con horror como se producen retrasos en unas funcionalidades que para él eran triviales.

El técnico vende-motos.

Si el vendemotos es un técnico, se tratará de un miembro del equipo que tratará de influir en el resto, bien por categoría (analista, jefe de equipo o de proyecto), o bien por insistencia (el auténtico pesado que te está dando la paliza para que uses el nuevo hibernate-struts-mvc-loquesea). Claro, este técnico de pacotilla, auténtica piltrafa tecnócrata, trata de colocar estas novedades…¿pero por qué? Analicemos este punto:

  • Habrá leído unos días antes de las bondades de la nueva tecnología
  • Querrá impresionar a sus responsables o subalternos con estas novedades, atrayendo hacia sí una falsa sensación de profesionalidad.
  • Quizá se aburría, y busca una forma de desarrollarse a sí mismo y a su currículum a costa de sus compañeros y empresa actuales.
  • Quizá lo usó en otro proyecto, que no se parecía a este en nada, y lo que allí le salió bien (o vio a otro que le salió bien), cree que ahora puede encajar. Me encanta cómo se desprecia el valor de la experiencia y de un buen análisis que compruebe realmente lo adecuado de las cosas en relación a los objetivos buscados.

Después de todo, para cuando se implante la tecnología, o bien le habrá dado tiempo a aprenderlo…o bien ni siquiera la termine implantando él (ya pringará otro), o bien ni siquiera estará ya él en la empresa/proyecto. Cuántos habré visto abandonar los proyectos que ellos mismos han empezado torpedeando con arquitecturas demasiado novedosas.

El mantenimiento, también se verá gravemente afectado. Las nuevas tecnologías, en cuanto maduran, empiezan a ser realmente mantenibles y productivas, pero pobres de los proyectos que las hayan implantado cuanto aún eran novedades tecnológicas: esos proyectos serán difícilmente mantenibles, porque las arquitecturas creadas alrededor de esas novedades para poderlas “sostener”, serán reduntantes. Cuántas veces hemos visto implementar en los frameworks (struts, mvc, EF,…) funcionalidades que en sus primeras versiones se han tenido que implementar “a pelo” (es decir, con sufrimiento y dolor).

¿Quién pierde?

  • Pierde el cliente, que ve tirado a la basura su tiempo y dinero, y que con suerte ve una solución cara e inadecuada que podría haberle salido mucho más barata (a corto plazo por el precio, y a largo plazo por el mantenimiento que va a tener).
  • Pierde el equipo de desarrollo, que ve cómo sus horas se disparan al tratar de hacer funcionar cosas imposibles, complejas, bizarras. Sí, habrán aprendido mucho. Me encanta ver cómo los defensores de las novedades se escudan en el aprendizaje. Para aprender, vete a la autoescuela. Cuando sepas correr, coges el Ferrari. Los peatones te lo agradecerán.
  • Pierde la empresa, que ve cómo los costes se disparan al inicio del proyecto, y se tiene que comer con patatas el precio vendido. Al final, o pone a los recursos más baratos para no arruinarse, o todo el mundo a hacer horas extras.

¿Quién gana?

  • El dueño de la tecnología, que ve cómo se usa algo inmaduro y fuera de contexto, proporcionándole un beneficio a través de los vendemotos que han caído en la trampa.
  • El vendemotos, suele ganar, ya que su enorme habilidad de escaquearse, hace que no le afecten los negativos resultados de sus gestiones o falta de habilidad.

¿Y tú? ¿Has visto recientemente a algún vende-motos?

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