¿Te conviene trabajar desde casa?

Dilbert-Teletrabajo Los Millenials, esa raza aparte de la que hablaremos otro día, lo valoran. Estamos hablando del trabajar desde casa. Y el trabajar desde casa ha sido objeto de un artículo muy interesante en LinkedIn.

Pero analicemos un poco el artículo, ya que ponen al hecho de trabajar desde casa como un lastre en la carrera profesional. Claro, desde casa es sencillo realizar el 99% de las tareas. Pero por ejemplo, ya no es tan sencillo liderar. Y no hablo de dirigir a un equipo, sino dar ejemplo, y ser el líder que todos desean ver hacer y que guía al equipo.

¿Significa esto que no se puede ser jefe trabajando desde casa? No, pero en el artículo se plantea que a la hora prosperar en la carrera profesional, es más sencillo hacerlo de forma personal en la oficina, o codo a codo con el equipo en el cliente (o donde sea). Es en ese día a día en la oficina, haciéndose ver, donde  se genera la confianza para que los responsables te tengan en cuenta a la hora de promocionarte profesionalmente.

Aquí es donde viene la pregunta: ¿te conviene trabajar desde casa?

Pues tal como lo plantea el artículo, pues no, si lo que quieres es progresar profesionalmente a puestos de dirección.

Por supuesto, si entre tus objetivos están el no progresar rápidamente, sino realizar un trabajo a gusto, y con un adecuado balance entre la vida personal y la profesional, el teletrabajo es un punto a valorar.

El artículo está muy cargado de valores profesionales, y está muy bien dirigido. Sin embargo, no tiene en cuenta que está estableciendo una premisa: si quieres prosperar profesionalmente, debes dejarte ver. Que te vean trabajar, y que te vean haciendo cosas bien.

De nuevo, aquí extraemos algunas tristes conclusiones, dos de las cuales dejo a la reflexión de mis lectores:

  • ¿Y si mi visibilidad se reduce no por trabajar desde casa sino porque me mandan a un cliente? En ese caso no es porque queramos, sino que se nos saca fuera “visualmente”, impidiendo y coartando nuestra carrera profesional de forma ajena a nuestra voluntad.
  • Si se trata de dar visibilidad a nuestro buen hacer, ¿no estaremos fomentando que la gente oculte descaradamente sus errores o su “no tan buen hacer”? O lo que es peor, que se busquen culpables de cualquier situación, en lugar de afrontarlas y solucionarlas (tal y como se esperaría de un líder)

Así que tras darle muchas vueltas…vuelve a mi cabeza la pregunta:

¿Te interesa trabajar desde casa?

 

 

 

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24h – El complejo de Jack Bauer

Ocurre en muchas ocasiones: más de las que nos gustaría y más de las que queremos admitir. En esta profesión de desarrollo de software, en la que tenemos metodologías, métricas, procesos, calidad, más de una vez nos habremos encontrado sufriendo el complejo de Jack Bauer.

Ocurre de forma progresiva: primero tenemos todo planificado y bajo control, todo parece ir sobre la seda, y cuando menos te lo esperas, salta un problema para el cual no tenías un plan de contingencia. La cuestión no es tanto si sabemos o no planificar, sino más bien cómo afrontar los problemas. Esos problemas que se suelen manejar en un comité y que en más ocasiones de las que nos gusta admitir, tememos escalarlos a ese comité por no asumir responsabilidades.

¿La consecuencia? Pues que trasladamos a nuestros equipos esa responsabilidad, enmascaramos la culpa con una falsa urgencia (o no tan falsa), y movilizamos nuestros ejércitos para afrontar lo que parece ser un capítulo de la serie de televisión “24”. Con un plazo imposible de cumplir, nos embarcamos en una tarea sobrehumana, y sustituimos la culpa, la gestión y las metodologías por un compromiso y resolución que nos lleva a ser protagonistas de esa serie, donde hay que salvar el mundo, hacer tareas imposibles, recorrer varias veces toda la ciudad y todo ello en 24 horas.

¿Os suena? Pues sí, esto es el complejo de Jack Bauer, personaje protagonista de esa serie de televisión, y que representa muy bien las situaciones de “bombero” o “apagafuegos” en las que nos vemos inmersos.

Esta forma de afrontar los problemas, la podéis encontrar en la red con otros nombres. Uno que me ha gustado es el antipatrón “apagafuegos”. Os recomiendo leer esa web de antipatrones.

Hay que tener mucho cuidado con esta forma de actuar, porque lleva a ser estimulante. Nos podemos sentir héroes salvando el mundo, apagando fuegos constantemente, en ese complejo de Jack Bauer. En lugar de afrontar los problemas como lo que son, no podemos tratar de resolverlos todos a la primera de cambio, en ese ciclo de subida (esfuerzo heroíco de resolver el problema) y de bajada (bajón inevitable que tenemos cuando la situación ya es estable y la adrenalina se agota…hasta el siguiente fuego).

Hay quien ve esta forma de actuar como una adaptación al cambio. Pero adaptarse al cambio no significa afrontar los problemas con sesiones a lo Jack Bauer (es decir 24 horas sin dormir y con esfuerzos histéricos para resolver las cosas). Hay que atajar los problemas de base, porque distraer al equipo de esa forma significa alejarlo del objetivo del proyecto. Esa distracción no supone 24 horas, sino mucho más: el coste de recuperar el ritmo, y también de recuperarse de ese esfuerzo.

Los cambios los gestionamos nosotros, no al revés.

ITIL – Cómo aprobar el examen Foundations

Hola, hoy me apetece hablar del examen ITIL Foundations, y algunas recomendaciones para facilitar el superarlo y dar una guía y seguridad a los que se presentan a este reto.
Podéis leer en este mismo blog un post con una introducción sobre ITIL.

En primer lugar debo decir que escribo esto desde el punto de vista de mi experiencia personal. A mí me sirvió (superé con un 95% el examen oficial ITIL Foundations). Empecemos:

Y todo esto…¿para qué?

Al superar el examen ITIL Foundations, recibes una certificación que te acredita profesionalmente a tí, como conocedor del marco de servicios y buenas prácticas ITIL.
Profesionalmente, la acreditación ITIL Foundations está entre las más solicitadas. Este enlace, lo presenta en el 9º puesto, al mismo nivel que otras certificaciones mucho más costosas de conseguir desde mi punto de vista.

El examen.

El examen ITIL Foundations, para la edición 2011, está basado en 40 preguntas para las cuales se exige un 65% de acierto (es decir, acertar al menos 26 de esas 40 preguntas).
Para ello, los exámenes se realizan desde centros autorizados, y cualquier búsqueda en Google os dará centros para hacer cursos, normalmente acompañados de un examen final.
Para el examen, nos darán 60 minutos. Yo no fui el primero en entregar mis resultados, y me costó apenas 20 minutos responder a las preguntas. Mi consejo es que hay tiempo más que suficiente. Marcarse un ritmo, no más allá de un minuto por pregunta, de forma que nos quede margen para revisar las respuestas, preguntas que nos hayan quedado sin contestar, etc.
El examen se hace mediante ordenador, que conectado al centro evaluador, te permite hacer las preguntas, revisarlas, controla qué preguntas han sido contestadas, cuáles no…etc.
El idioma del examen: se puede elegir hacerlo en inglés o en castellano. Mi experiencia es que no notarás mucha diferencia. Cuidado con las traducciones de los exámenes que encontrarás por internet, porque muchos conceptos estamos acostumbrados a escucharlos en inglés, y la traducción se nos puede hacer extraña. Los de habla hispana encontrarán muy diferentes traducciones en función de la nacionalidad, así que cuidado. En mi caso, he llegado a dudar en preguntas solamente por leerlas en español (la traducción no era del todo afortunada).

Las preguntas.

Las preguntas son de tipo test, y son realmente sencillas si has estudiado. No tiene mucho misterio. Yo recomiendo hacer el curso de preparación que suele anteceder a los exámenes en los centros oficiales. Yo en mi grupo de estudio, detecté que simplemente atendiendo al curso y estudiando un poco en los 4 días de curso, era suficiente para superar todos los test de prueba que hicimos el último día.

El material de preparación.

Recomiendo hacerse con:

  • Un buen libro o material de estudio, normalmente facilitado en el curso oficial. Sólo si no tienes el anterior, me plantearía comprarme un libro. Para el que ya tenga el material de presentación del curso, le será de rara utilidad comprar un libro aparte.
  • Un buen paquete de test de exámenes. Intenta que no estén marcadas las respuestas. Normalmente los harás N veces antes de presentarte al examen final.

Dónde prepararse.

Buscando en google, encontrarás centros formativos. Yo estuve bastante contento de la formación que recibí durante 4 días, a unas 5 horas al día.
Si prefieres la autoformación, hay muy buenos libros en el mercado.
También, encontrarás en internet gran cantidad de exámenes en inglés y español. Luego os hablaré de ellos.
Yo lo digo por activa y por pasiva en este blog: yo no vendo, así que no esperéis que os venda un libro o una empresa certificadora. Yo tampoco me dedico a esto, no estoy en este blog para vender. Usad internet, basta poner ITIL en el buscador, Empresa Certificadora, etc.

Cómo prepararse.

Mi plan de trabajo fue el siguiente:

  1. Asistir a un curso oficial
  2. Hacer test de certificación
  3. Recopilar las preguntas en que había fallado, y estudiarlas/razonarlas revisando de nuevo todo el material, de forma que me quedara claro la respuesta buena, y no la que yo erróneamente había escogido.
  4. Repaso de teoría. Usar un resumen/esquema.
  5. Volver al punto 3 hasta que la puntuación obtenida en los test mejorara sustancialmente hasta el 80% al menos.
  6. El día antes del examen, hice un buen repaso de todas las preguntas en las que en algún momento había fallado (y que luego había razonado/estudiado la respuesta).

Que no se le ocurra a nadie ponerse a hacer tests sin haber estudiado a conciencia, o haber recibido un curso intensivo y completo. Ese es uno de los peores errores, porque aunque no hay preguntas trampa, sí lo pueden parecer al neófito.

Si el examen se hace al terminar un curso, mi consejo es estudiar todos los días al menos 2h aparte del tiempo dedicado al curso.

Si como me ocurrió a mí, pasa mucho tiempo desde el curso hasta el examen, tómate al menos una (o mejor dos) semana(s) dedicando entre 1 y 2 horas al día. Habrá quien le baste con menos…tú mismo.

Consejos.

Aquí van algunos consejos, obtenidos tanto de mi experiencia personal, como de otras personas que hicieron el examen y tuvieron a bien compartir esto conmigo:

  • No es nada complicado. Es más importante calidad que cantidad al estudiar.
  • Concentración. Es bastante teórico, por lo que merece la pena un ambiente silencioso y estar centrado. Los conceptos pueden parecer liosos a quien está fuera del ámbito de la prestación de Servicios IT.
  • Una o dos tilas antes del examen, vienen bien 😉
  • No te fies de los exámenes de test que verás por internet. Revisa toda las preguntas contrastando el material teórico que tengas (libros).
  • Cuidado con la versión de los exámenes. Internet tiene mucha información (demasiada), y está mal clasificada, y mal presentada.
  • Piensa que todo el material anterior a 2011 (y gran parte del de 2011), es anterior sí o sí a la última versión de ITIL. Además, por mi experiencia, mucho material presentado como de 2012 también está obsoleto. Los tests de versiones anteriores de ITIL no es que contradigan el ITIL 2011, sino que simplemente no están en el temario o pueden enfocarse de forma ligeramente distinta. Te harán perder tiempo.
  • Mientras se estudia el temario, e incluso durante el mismo curso, hazte un esquema. Algo que parece imposible al principio (como identificar a qué área de procesos ITIL pertenece cada proceso individual), acaba siendo natural tras N repasos del esquema.
  • No te agobies con descargar libros y libros de internet. Utiliza un solo material, preferiblemente en el mismo idioma en que te vayas a examinar (inglés o español). Es decir, que si ya te dieron material en el curso, céntrate en él y no pierdas tiempo en N libros que sólo te van a distraer.

Mucha suerte, si te animas a certificarte.